
Y es que los carnavales se celebran en el campo y en la ciudad. Se inicia una semana antes del miércoles de ceniza (según el calendario religioso) y en gran parte del país conserva una similar estructura festiva. Su celebración conlleva toda una planificada coordinación, poniendo en marcha un sistema de reciprocidad y de compañerismo como la conformación de comparsas de danzas interpretada por los barrios e instituciones locales a fin de competir y hacer alarde de sus mejores bailes y cantos, sin olvidar claro está de las vestimentas y disfraces para el evento. Los mayordomos o alferados de la fiesta además de coordinar las comparsas, se hacen cargo de la alimentación para estos días. Exquisitos potajes festivos: como el sancochado o puchero muy difundido en Cajamarca, la patasca, papas y choclos de la primera cosecha del año, preparados en grandes ollas. Las chichas de maní y de jora infaltables para amenizar la fiesta. También se comparte las frutas.
Las frutas como las manzanas y membrillos, según la cosmovisión de algunos pueblos andinos tienen relación con la reproducción[1], las mismas que durante los juegos forman parte del cortejo de enamoramiento donde los jóvenes solteros juegan a lanzarse estos frutos, especialmente con aquella persona de quien se está interesada. El responder el llamado es sinónimo de aceptación (pueblos de Tambobamba – Apurímac). Con estos frutos, además de bizcochos, caramelos, plátanos y choclos se decoran a manera de collares las cruces de los pueblos.
Siguiendo la tradición, durante los días festivos en el campo se celebra los jueves de compadres y comadres donde se lleva el marcado o tinka del ganado a los cuales se les coloca unas cintas satinadas; es una costumbre que los ahijados visiten a los padrinos y también a los compadres acompañen esta ceremonia. En el sur del país, la gente acude a los corrales tocando las quenas para alegrar la tarde, mientras se dirigen al campo van echando en el camino flores y alcohol (sierra de Moquegua). En la ciudad, también se afianzan las relaciones sociales, compadres y comadres hacen votos de compromiso.
Para quienes están interesados en conocer sobre esta festividad, son conocidos los carnavales de Ayacucho (Huamanga), Apurímac (Abancay, Andahuaylas), Cajamarca (en la capital regional y Namora), Huancavelica (Lircay), Arequipa, Junín (Jauja), Huanuco, Puno (Juliaca), entre otros.
Lircay te invita a pasar los carnavales que se inicia este sábado 5 de marzo. Cuenta con hospedajes, restaurantes, servicio telefónico e Internet, señales de celular Claro y Movistar. Información turística en la Municipalidad Provincial de Angaraes – Lircay.
Reservaciones: Hostal – Restaurant Manolo’s. Teléfono (067) 369445.
Ruta de viaje: Lima – Huancayo (de preferencia tomar el bus por la noche)
Huancayo – Huancavelica (6:00 am salida del tren Macho) buses
Huancavelica – Lircay (2 horas de viaje). Bus
Para los que se encuentran en Ica, cuentan con servicio de bus directo a la ciudad de Huancavelica.
[1] Las frutas forman parte de las ofrendas entregadas a la pachamama, cortadas a la mitad y esparcidas con q’oa y dulces. Una vez cortadas, el interior de la fruta guarda una similitud con el órgano sexual femenino, simbolizando la reproducción, es decir, con esta entrega se pretende que abunde los alimentos.